AMPA Cervantes en la Comisión de Salud del Parlamento Vasco

La AMPA Cervantes IGE Bilbao defendió en la comisión de Salud en el Parlamento Vasco, el 24 de marzo de 2021, el derecho a la salud de nuestros escolares ante el derribo de la escuela de Magisterio BAM que se encuentra a escasos metros de la escuela Cervantes.

Vídeo completo de la comparecencia.

Imágenes usadas en la presentación:

Un extracto de la intervención de Ekain Rico (PSOE) y la respuesta de la AMPA:

El Ayuntamiento de Bilbao debe aclarar inmediatamente si hay amianto en la escuela universitaria BAM

Retirada de material con amianto en el derribo de BAM
Retirada de material con amianto en el derribo de BAM aparece en el cronograma del estudio de impacto acústico.
Retirada de material con amianto en el derribo de BAM aparece en el cronograma del estudio de impacto acústico.

Los miembros de la asociación Abando Habitable queremos mostrar nuestra preocupación por la próxima demolición de la escuela universitaria BAM situada en nuestro barrio y la posibilidad de que exista amianto en el edificio. Por ello exigimos al Ayuntamiento de Bilbao que aclare inmediatamente si entre los materiales del inmueble figura esta sustancia cancerígena antes de aprobar la licencia de demolición, que está pendiente de ser aprobada por Asier Abaunza, concejal de obras y planificación urbana.

Hemos tenido conocimiento de que en el plan de trabajo que consta en el Estudio de Impacto Acústico de las obras de demolición del edificio, presentado el pasado mes de enero, se reservan unos días para, entre otros trabajos, proceder a retirar material con amianto.

Ello entra en contradicción con lo recogido en el proyecto de demolición del edificio, de junio de 2019, donde no se mencionaba la presencia de materiales de construcción que contengan amianto, al igual que en el estudio de gestión de residuos, donde además, se precisa que “no hay residuos peligrosos en esta obra”.

Es fundamental conocer si existe o no amianto porque su manipulación requiere de un tratamiento específico, debido al peligro que pueden generar las fibras de la que está formado, y que se liberan cuando el producto se rompe, lo que obliga a que su retirada deba ser realizada por empresas especializadas.

Desde la asociación consideramos necesario que el Ayuntamiento aclare con urgencia la existencia o no de amianto porque no puede obviar el riesgo que conlleva la manipulación de estos materiales. Este hecho ha sido obviado en los informes de las diferentes áreas municipales de Salud, a cargo de la concejala Yolanda Díez, y Medio Ambiente, Álvaro Pérez, ambos del grupo socialista. Consideramos que se tiene que tener especialmente en cuenta ya que tanto la escuela Cervantes como la Haurreskola se encuentran a pocos metros de donde se deberían realizar los trabajos de manipulación y retirada.

Además, en caso de que se confirme su presencia, debe ser cuantificado en el Estudio de Gestión de Residuos del Proyecto de Demolición del Edificio, así como especificar el proceso de retirada del amianto, la empresa que se encargará de realizar los trabajos y su coste.  

El Ayuntamiento debe tener constancia de la presencia de materiales de construcción que contienen amianto, para poder comprobar, tras la demolición del edificio, que se ha realizado una correcta gestión de los residuos y garantizar la seguridad de los trabajadores, el vecindario y toda la comunidad escolar de la escuela Cervantes. Es algo que no se puede ocultar.

Esta es una más de la incongruencias y errores que hemos detectado entre los documentos presentados por la constructora encargada de las obras y que se recogen en las alegaciones que hemos presentado al proyecto de demolición de la BAM y que el Ayuntamiento está obviando y ni siquiera ha considerado en sus informes.

Por todo ello, hemos solicitado al Ayuntamiento de Bilbao que emita un informe en relación a la presencia o no de amianto en el edificio, además de exigirle que deje de hacer oídos sordos y conteste a nuestras alegaciones.

Documentos mencionados

Abando Habitable denuncia que Ayuntamiento de Bilbao aprobará licencia de derribo de BAM plagada de errores y solicita reunión con Alcalde

En primer plano el edificio recientemente renovado de la escuela de magisterio BAM que el obispado de Bilbao quiere demoler, al fondo el colegio público Cervantes.
En primer plano el edificio recientemente renovado de la escuela de magisterio BAM que el obispado de Bilbao quiere demoler, al fondo el colegio público Cervantes.

La plataforma vecinal Abando Habitable, con el apoyo de la AMPA del colegio Cervantes IGE Bilbao, lleva meses planteando alegaciones al Ayuntamiento de Bilbao que ponen de manifiesto errores y contradicciones flagrantes en relación a la aprobación de las licencias de demolición y construcción en la parcela de la Escuela Universitaria de BAM. 

Ha solicitado una reunión de urgencia con el Alcalde Juanmari Aburto para tratar este tema antes de que la licencia de derribo sea finalmente aprobada. 

Esta mañana Abando Habitable ha tenido conocimiento de que el Subárea de Licencias y Obras del Ayuntamiento de Bilbao ha emitido un informe favorable (10 marzo 2020) para conceder la licencia de demolición en el que no se tienen en cuenta ni se consideran en lo más mínimo las alegaciones presentadas por las asociaciones. 

Los informes municipales dan por buenas las medidas correctoras presentadas por la constructora Urbas-Murias en el estudio de impacto acústico. La solución planteada para la necesaria y continuada ventilación de las aulas en tiempos de emergencia sanitaria por la pandemia es cesar las tareas ruidosas durante diez minutos cada hora, una medida insuficiente porque los expertos y los estudios científicos recomiendan una ventilación continua y mantener las ventanas abiertas todo el tiempo posible. 

El estudio de impacto acústico está plagado de errores e incoherencias que han sido pasados por alto por instancias municipales. Por ejemplo, que según el estudio de impacto acústico las obras van a durar 2 años y dos meses, pero según documentos presentados por el propio Obispado de Bilbao durarán unos 3 años y medio (!) haciendo un cáĺculo conservador. 

Las medidas correctoras propuestas por la constructora (uso de maquinaria menos pesada, menos horas al dia de obras, paro cada hora) no han afectado, sorprendentemente, al cálculo inicial de duración de las obras.

La licencia solamente está pendiente ya de la firma de Asier Abaunza, concejal de Urbanismo. Las áreas de Medio Ambiente y Salud, al cargo de los concejales Alfonso Gil y Yolanda Díez, tampoco han tenido en cuenta ninguna de las alegaciones presentadas.

Como se indica en anteriores resoluciones del Ararteko (1139/2020/QC) «el Ararteko recuerda al Ayuntamiento de Bilbao la obligación de dar una respuesta expresa y motivada», por ello hemos vuelto a trasladar una queja al Ararteko y al Defensor del Pueblo.

Solicitamos al Ayuntamiento de Bilbao que responda y tenga en consideración las contradicciones que nuestros escritos ponen de manifiesto antes de aprobar la licencia. 

La plataforma vecinal ha solicitado una reunión de urgencia con el alcalde Juanmari Aburto para tratar todos los problemas detectados en la concesión de la licencia antes de que sea definitivamente aprobada.

Estas son los escritos presentados que no han recibido respuesta:

¿Qué hace la concejalía de Salud para defender la salud? (además de conceder entrevistas)

El pasado 26 de febrero presentamos por registro municipal el siguiente escrito dirigido a las áreas y subáreas de de Salud y Consumo, Medio Ambiente y Licencias en los expedientes de demolición 2019-038154, construcción 2019-042280 y en el expediente de Medio Ambiente 2019-039223, relativos a la solicitud de licencia de obras para la
demolición y construcción del edificio sito en Barrainkua nº2 y la construcción del proyecto obispal.

Expone:
En el periódico municipal BILBAO de diciembre de 2020, se publicó una entrevista a la Concejala de Salud y Consumo en el Ayuntamiento de Bilbao, Yolanda Díez, y a la pregunta de cómo van a contribuir para hacer frente a los efectos de la Covid-19, contestó: «Desde el Área de Salud y Consumo vamos a seguir con las labores de prevención y promoción de la salud pública» y «pondremos el foco en los barrios pero sobre todo en sus vecinas y vecinos? y es que la salud no es solamente ausencia de enfermedad. La salud la determina el lugar donde vivimos, las condiciones en las que vivimos y la manera de proyectar políticas donde vivimos» y también hay en marcha el primer Plan Municipal de Salud, «para conocer las necesidades de sus vecinos e identificar los agentes comunitarios que componen el barrio; colegios, centros de salud? y así conocer la situación de salud de la ciudad y sus determinantes».

Por otro lado, hemos tenido conocimiento del último informe de Medio Ambiente relativo al estudio de impacto acústico presentado por Murias en enero de 2021.

  • En el estudio de impacto acústico, siguen sin concretar el ruido que van a generar con las nuevas medidas correctoras y si éstas alargarán la duración de la obra, al limitar los tiempos de utilización de la maquinaria.
  • Siguen manteniendo los 10 minutos de ventilación cada hora en horario escolar, cuando la recomendación actual es mantener una ventilación continua con las ventanas abiertas durante todo el período lectivo.
  • Reconocen que no se cumplirán los objetivos de calidad acústica. ¿Cuál sería el hipotético límite que habría que soportar?
  • Y en el plan de vigilancia ambiental no especifican cuáles serían los límites.

En las conclusiones del informe de Medio Ambiente no han tenido en cuenta ninguna de las alegaciones presentadas por la Asociación vecinal por un Abando habitable y AMPA Cervantes IGE Bilbao.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, no entendemos que la Concejala de Salud y Consumo hable de la promoción y prevención de la salud pública en los barrios y no se tenga en cuenta la solicitud de aplazamiento de derribo presentada en diciembre, debido al estado actual de la COVID-19.

Parece que la respuesta dada por la Concejala, no fue más que una labor de imagen y de quedar bien cara a la galería, sin ninguna intención de aplicar lo que se
estaba especificando en la entrevista.

Estamos hartos de que los políticos de este Consistorio digan palabras bonitas, pero cuando hay que tomar decisiones importantes miren para otro lado, como si no fuera a pasar nada.

No entendemos tampoco el informe de Medio Ambiente, tan superficial, sin valorar aspectos relevantes para el vecindario y escolares como el ruido, aumento de tráfico, contaminación acústica y ambiental? o que en el cronograma presentado por la constructora solamente aparezcan 3 de los 4 sótanos planeados.

Por lo tanto, volvemos a solicitar el aplazamiento de la licencia de derribo y construcción, en tanto no desaparezcan las circunstancias determinantes (COVID-19), y una valoración del estudio de impacto acústico y medio ambiental en profundidad, teniendo en cuenta la duración real de la obra y el ruido que tendrían que soportar el vecindario y los escolares, así como la contaminación ambiental que se produciría tanto en la demolición como en la construcción del nuevo edificio.

Esperando una respuesta clara.

¿Qué hacer si el ayuntamiento de Bilbao no contesta a las contradicciones flagrantes del estudio de impacto acústico?

El pasado 21 de febrero de 2021 la asociación vecinal Abando habitable y la AMPA del colegio Cervantes presentamos por registro en el Ayuntamiento de Bilbao el siguiente escrito ante la falta de respuesta municipal ante las alegaciones y escritos presentados sobre las obras de demolición y construcción:


Tras consultar los expedientes de derribo 2019-038154 y de construcción 2019-042280 el pasado 18 de febrero de 2021 hemos descubierto que existe un tercer expediente con número 2020-039223 que trata sobre los expedientes anteriormente citados.

En el informe fechado el 12 de febrero de 2021 de la subárea de medio ambiente firmado por el técnico Luis Miguel Maroto Arranz, el jefe de subárea Mikel Gonzalez Vara e Ignacio Alday, director de movilidad y sostenibilidad, se analiza el último estudio de impacto acústico de Ekolur presentado el 28 de enero de 2021 por la empresa constructora Murias encargada del derribo del edificio obispal. En él no se tienen en cuenta las múltiples observaciones y alegaciones presentadas por las asociaciones Abando Habitable y el AMPA Cervantes IGE Bilbao. La detallada documentación presentada no sólo no ha recibido respuesta por ningún área municipal, sino que no ha sido siquiera considerada en el informe que esta subárea de medio ambiente acaba de presentar.

Este es el listado de alegaciones presentadas que pueden consultarse en los expedientes 2019-038154 y 2019-042280 y que no han sido tenidas en cuenta:

Solicitamos

Por esa razón presentamos de nuevo en este expediente (2020-039223) toda la documentación reseñada y solicitamos que sea valorada e informada directamente por la subárea de medio ambiente, la subdirección de salud pública, el área de salud y consumo y el área de movilidad y sostenibilidad. 

La salud de la comunidad escolar y el vecindario está en juego en estos difíciles tiempos de emergencia sanitaria debida a la pandemia de COVID19. Parece que se está prestando exclusiva atención a la documentación presentada por la empresa constructora y dejando de lado lo presentado por el vecindario afectado.

Atentamente,
Asociación Abando Habitable y AMPA Cervantes IGE Bilbao.

Nuevas consideraciones sobre el estudio acústico ¿qué pasa con las viviendas colindantes?

Se ha presentado el 11 de enero de 2021 por registro en los expedientes de demolición 2019-038154 y de construcción 2019-042280 en la parcela de la Escuela de magisterio BAM el siguiente escrito:

Como parte interesada en el procedimiento del exp. 2019-038154, relativo a la solicitud de licencia de obras para la demolición del edificio sito en Barrainkua nº 2, he recibido una copia de la notificación enviada a Construcciones Murias S.A.

En la notificación lo único que se solicita es que Construcciones Murias presente un cronograma de obra, basándose en el informe de Sanidad Ambiental, sin tener en cuenta las alegaciones presentadas al informe de estudio de impacto acústico.

Por mencionar alguna de las alegaciones:

  • No tener en cuenta la cara oeste en el estudio de impacto acústico, y al ser colindante con el edificio BAM, el ruido que generaría la demolición y posterior construcción a estos edificios sería muy superior al indicado en el estudio.
  • En cuanto a la ventilación, 10 minutos cada hora en horario escolar y en periodo lectivo, ¿Qué pasa con las viviendas? No tenemos derecho los vecinos a ventilar, algo imprescindible en la actual situación de pandemia.

¿Y si hay algún vecino contagiado? ¿No puede ventilar su vivienda?

El parar 10 minutos para ventilar, no significa que el aire contaminado de polvo vaya a desaparecer en ese periodo de tiempo.

No se está teniendo en cuenta a la población que vive en el entorno, la cual debería ser la preocupación fundamental de este Ayuntamiento.

Por otro lado, el informe emitido por la Subdirección de Licencias y Disciplina Urbanística menciona las recomendaciones del estudio de impacto acústico como medidas para minimizar el ruido, y la empresa las únicas que ha propuesto son vallar la acera y para 10 minutos, el resto son medidas correctoras que deberán adoptar, lo que no significa que las vayan a adoptar.

Seguimos sin entender a este Ayuntamiento de Bilbao, que debería de proteger los intereses de los vecinos que “habitamos” en esta zona, una actitud tan pasiva en relación a este problema y más aún en la actual situación de pandemia extremadamente grave que estamos padeciendo.

Parece proteger más los intereses de entidades privadas que los de los propios vecinos.

Por lo tanto, solicito, se tengan en cuenta las alegaciones presentadas al estudio de impacto acústico con fecha 22-12-2020, por la Asociación vecinal por un Abando Habitable y AMPA Cervantes IGE Bilbao, de las cuales he mencionado alguna en este escrito y se obligue a su reelaboración.

Inacción municipal ante los problemas del derribo y construcción obispal en la parcela de BAM

Acabamos de conocer el nuevo informe del Área de Urbanismo del ayuntamiento de Bilbao al respecto del estudio de impacto acústico de las obras de demolición y construcción del Obispado de Bilbao en el solar de BAM. 

Recordemos que el Ayuntamiento exigió el estudio de impacto acústico con carácter previo a la concesión de la licencia de derribo, estudio que la constructora Murias presentó el 12 de noviembre. Desde entonces, además de las alegaciones al estudio presentadas desde la AMPA del CEIP Cervantes y la asociación Abando Habitable, la Subárea de Sanidad Ambiental e Higiene Urbana de Bilbao presentó su informe el 17 de diciembre, donde se limitaba a solicitar la presentación de un cronograma de las obras.

Con el último informe del Área de Urbanismo el ayuntamiento se reafirma en su decisión de no tomar medida alguna para defender la salud de la comunidad escolar durante el derribo, solicitando únicamente la presentación de un cronograma de las obras. Como ya dijimos en nuestras alegaciones al estudio de impacto acústico, los plazos indicados en el mismo eran erróneos y deben ser corregidos. Si no se tiene esto en cuenta el cronograma solicitado se convierte en un ejercicio inútil. 

Pero lo más preocupante, como explicamos más adelante, es que el ayuntamiento parece dar por bueno que durante las obras se vayan a incumplir los niveles de ruido establecido por la normativa. A continuación recogemos las consideraciones más relevantes que se extraen de este último informe:

  • Nada nuevo: El informe no aporta nada nuevo, se limita a confirmar la necesidad de aportar un cronograma de obras que ya solicitó la Subárea de Sanidad Ambiental. No valora la validez de las medidas correctoras propuestas por la constructora en el estudio de impacto acústico, simplemente las enuncia. Del mismo modo, en cuanto a las medidas contra el polvo, se remite a las medidas que ya recogía otro informe de la propia Subárea de Licencias de obras del 6 de octubre. 
  • No se valora el estudio de impacto acústico: se mencionan las preocupaciones presentadas por las familias de alumnos del Cervantes, pero no se valora desde la propia área de licencias los problemas que las obras pueden ocasionar. 
  • No se cumple la normativa de ruido: Recordemos que el estudio de impacto acústico solicitaba “la suspensión de forma temporal del cumplimiento de los objetivos de calidad acústica durante la realización de éstas” porque según el propio estudio se superaban los límites legales establecidos tanto para las viviendas como para el colegio. Los informes no dicen nada a este respecto.
  • No tiene en cuenta las alegaciones presentadas por AMPA Cervantes y la asociación vecinal Abando Habitable, que se presentaron el 22 de diciembre, 5 días después de que se publicara el informe del Subárea de salud ambiental. 
  • Prisas: el informe del Subárea de salud ambiental que solicitaba el cronograma se presentó el 17 de diciembre. Ese mismo día se publicó el informe de la Subárea de Licencia de obras pidiendo el cronograma solicitado. La prisa no es buena si no permite analizar los estudios e informes presentados en profundidad. La salud está en juego. Todo va deprisa si hay interés.

Desde la comunidad escolar estamos muy preocupados, tenemos razones para estarlo. A los informes precipitados y vacuos presentados desde las distintas áreas del Ayuntamiento, hay que añadir la poco alentadora respuesta del Alcalde Juan María Aburto, cuando hace poco se le preguntó por esta situación y sobre las medidas correctoras presentadas por la constructora, en la entrevista que concedió a Radio Bilbao (Cadena SER): “Hay colegios que están teniendo obras en su entorno y no está habiendo una gran dificultad, confiemos en que también en este caso se adopten las medidas correctoras para que la actividad educativa pueda realizarse de la mejor manera posible”. Todavía no sabemos a qué obras se refiere.

Minuto 24:41 https://youtu.be/PUlmXP50jbU?t=1481 )

Si desde el consistorio se da por buena la medida de parar las obras 10 minutos cada hora para posibilitar la ventilación, es que no han entendido cuál es una de las principales medidas para prevenir la propagación de la COVID-19: la renovación de aire constante en las aulas.

El estudio de impacto acústico demuestra que la obra es incompatible con la ventilación

Nota: al final de este artículo se incluyen todos los documentos referenciados.

En el barrio de Abando, Bilbao, el Obispado tiene previsto demoler el antiguo edificio de la escuela de magisterio BAM y construir su sede diocesana y la clínica Mutualia. Para conceder la licencia de derribo el Ayuntamiento de Bilbao solicitó inicialmente el preceptivo estudio de impacto acústico. 

Debido a las reclamaciones de las familias de la escuela pública CEIP Cervantes HLHI, y a su presencia en el Pleno Municipal de octubre, el ayuntamiento solicitó a la constructora que en el estudio de impacto acústico se tuvieran en cuenta las especiales condiciones sanitarias que afectan al Colegio Cervantes y que propusiera «medidas correctoras que permitan compatibilizar las obras de derribo con las necesidades de ventilación de las aulas”.

La empresa constructora, Construcciones Murias, presentó su estudio de impacto acústico que proponía como medida principal que “las tareas ruidosas cesarán a todas las horas en punto desde las 10:00 horas a las 16:00 horas (ambas incluidas), durante diez minutos, para que en dicho centro educativo sea posible realizar una correcta ventilación periódica de las aulas, evitando así unos niveles de ruido elevados en el interior del centro, así como la generación de polvo en el ambiente”. 

Además, solicita “la suspensión de forma temporal del cumplimiento de los objetivos de calidad acústica durante la realización de éstas” porque según el estudio se superan los límites legales establecidos tanto para las viviendas como para el colegio. En las conclusiones del estudio se dice que “las tres fases de la obra supondrán una generación de niveles de ruido que pueden superar los objetivos de calidad acústica indicados por el Decreto 213/2012 y los valores límite indicados por la Ordenanza Municipal, tanto a nivel de terreno como a nivel de fachada”.

El Subárea de Sanidad presentó su informe sobre el estudio de impacto acústico. En él se indica que “se estima oportuno solicitar a la empresa contratada la elaboración de un cronograma que prevea que las actuaciones de obra, con mayor emisión de polvo en suspensión y ruido se ejecuten, en la medida de lo posible, en horario no lectivo, coordinadas de manera conjunta, entre Dirección de Obra y la Dirección del Centro escolar”. 

La AMPA del CEIP Cervantes HLHI y la Asociación vecinal Abando Habitable consideran que las medidas propuestas por Construcciones Murias son insuficientes. Han presentado en sede municipal un listado de alegaciones que muestran las contradicciones con documentos antes presentados por la propia constructora y las incongruencias del estudio de impacto acústico presentado así como otras cuestiones que no han sido consideradas en el informe municipal. Ello debería obligar como mínimo a su reelaboración.

Ambas asociaciones también han solicitado un estudio sobre el polvo o partículas en suspensión que generarían las obras para conocer con exactitud las consecuencias de esta obra en la salud, ya que la petición del preceptivo estudio de impacto acústico solicitado no hace mención específica a este respecto. Piden que se considere la necesidad de ventilación en espacios cerrados, haya o no una pandemia, sobre todo en las aulas de la Escuela Cervantes donde los alumnos pasan la mayor parte del día.

Observaciones presentadas

Este es un resumen de las alegaciones presentadas. Puedes descargar el documento completo al final de este texto.

A. Contradicciones

En relación a la duración de las obras recogida en el estudio de impacto acústico, es incorrecto el cálculo de que la fase 1 de las obras, -donde se incluye la demolición de la BAM y la cimentación, excavación y estructura-  durará 12 meses, ya que, si se atienden a otros datos suministrados por la propia empresa constructora, tendrían una duración, como mínimo de 19 meses. En total, el informe habla de dos años y dos meses de duración de las tres fases de la obra y la información de la constructora lo amplía a tres años y cinco meses. Por lo tanto, tienen que recalcular los plazos y presentar nuevamente el estudio de impacto acústico contemplando estas modificaciones.

Comparativa de duración de obras según estudio de impacto acústico y según otros documentos presentados por la constructora y tiempos estimados. *Al no disponer de otros tiempos estimados alternativos a los del estudio de impacto acústico para las fases 2 y 3 hemos modificado los tiempos originales multiplicándolos por el mismo factor que la infraestimación de la fase 1: ~1,58, resultado de dividir 19 meses entre 12 meses.

El ejemplo de las obras del edificio de la Fiscalía, no lejos de allí y con el mismo tipo de suelo, arroja algo de luz sobre las estimaciones planteadas por Construcciones Murias. Solamente teniendo en cuenta las fases de derribo del edificio existente y la excavación supusieron 3 años y dos meses, cuando la duración estimada para TODA la obra según la licencia era de 36 meses. Según el estudio de impacto acústico de Murias la cimentación, excavación y estructura se harían en 9 meses (!) en una parcela 5 veces más grande. Creemos que esta es una infraestimación mayúscula: una obra 5 veces más pequeña, sin haberse construido la estructura bajo rasante, llevó ¡38 meses!

En el estudio también hay contradicciones en torno a cuestiones como el horario de trabajo o la maquinaria a utilizar y, por otra parte, las medidas correctoras que se plantean son irrealistas e insuficientes y no tienen en cuenta la necesidades de la comunidad escolar de la escuela Cervantes, de las familias y de los vecinos del barrio. Y no solo eso, sino que no hay compromiso de cumplirlas por parte de la empresa constructora.

B. Ventilación

No se está teniendo en cuenta que en el colegio Cervantes hay dos patios al aire libre en los que se realiza actividad docente en horario lectivo y en los que, al no tener ventanas, se sufriría más el impacto generado por las obras.

En el estudio tampoco se ha considerado que, debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid y a las recomendaciones del Ministerio de Salud y el Gobierno Vasco, el centro escolar se ha dotado de un plan de contingencia que obliga a tener las ventanas continuamente abiertas.

Su solución es cesar las tareas ruidosas durante diez minutos cada hora para tratar de compatibilizar las obras con la necesaria ventilación en las aulas, una medida insuficiente porque los expertos y los estudios científicos recomiendan una ventilación continua y mantener las ventanas abiertas todo el tiempo posible.

C. Ruido

En el informe no se alude al hecho de que las condiciones acústicas variarán a medida que cambie el tipo de roca y hay que tener en cuenta que el taladrado en la roca supondrá una de las fases más ruidosas de la obra pero ni se menciona.

Tampoco se calcula en el estudio el impacto que tendrá el tráfico de camiones para retirar el material excavado y tampoco se contemplan los objetivos de calidad acústica en interiores.

También consideramos irreal la posibilidad de utilizar la medida del apantallamiento para máquinas de grandes dimensiones con objeto de reducir el ruido.

Documentos

Demoler es incompatible con ventilar (artículo en El Correo)

Por la defensa de la salud de los niños y vecindario

En octubre el gobierno municipal de Bilbao votó en el pleno contra la propuesta de la AMPA Cervantes que proponía posponer las obras de demolición que el Obispado quiere realizar frente a nuestra escuela. Consideramos que dada la actual situación de emergencia sanitaria, el ruido y polvo del derribo harían imposible la correcta ventilación de las aulas y, por tanto, aumentaría el riesgo de contagio de COVID-19.

Dos días antes del pleno, gracias a las alegaciones de las familias del Cervantes, el ayuntamiento requirió a la constructora Murias-Urbas que el preceptivo estudio de impacto acústico incluyera medidas correctoras para compatibilizar el derribo con la obligada ventilación durante la pandemia. Sin embargo, creemos que no es posible corregir con medidas paliativas el impacto de la demolición en unas aulas con las ventanas necesariamente abiertas a 12 metros de las obras. La única solución posible es exigir que las obras no coincidan con el curso escolar. 

A dos manzanas de allí, el conflicto por las interminables obras del edificio de la Fiscalía nos adelanta un futuro que queremos evitar. Los vecinos han emprendido acciones legales por la inacción municipal ante la superación de los niveles de ruido permitidos, en una excavación que ha durado 3 años. Tras la demolición, el obispado pretende realizar una excavación igual, y su parcela es 5 veces la de la Fiscalía en el mismo tipo de terreno rocoso.

El concejal de urbanismo, Asier Abaunza, usó como excusa que se han realizado muchas obras en colegios o cerca de ellos ¡obvio! El único ejemplo que puso de obras ejecutadas durante la emergencia sanitaria fue el del colegio Alemán, cuyas obras empezaron antes de la pandemia y que en ningún caso entorpecen la correcta ventilación. 

El Ayuntamiento y el Gobierno Vasco pueden hacer mucho más si verdaderamente les preocupa la salud de la comunidad escolar y el vecindario. Mientras tanto, el silencio de los implicados en esta operación inmobiliaria, Obispado, Murias-Urbas y Mutualia, es atronador.


Este texto apareció en la sección de cartas de El Correo el 2 de diciembre de 2020.

Solicitamos aplazamiento de las obras durante la pandemia

Hemos remitido este escrito al Ayuntamiento de Bilbao solicitando el aplazamiento de la concesión de la licencia de derribo y construcción, hasta que no desaparezcan las circunstancias determinantes, en nuestro caso la pandemia por COVID-19.

La Asociación por un Abando Habitable y Saludable, afectada por la demolición del edificio BAM (Exp. 2019-038154) y futura construcción del edificio Obispado – clínica Mutualia.

Expone:

Según la Ordenanza Municipal de Protección del Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bilbao (B.O.B. 10/06/2000), que consta en la página web bilbao.eus, en su artículo 10

Paralización preventiva de actividades dice:

“Cuando el otorgamiento de la autorización, la emisión del informe correspondan al Ayuntamiento, la Alcaldía – Presidencia, o en su caso, el Concejal Delegado podrá paralizar, con carácter preventivo, cualquier actividad en fase de construcción o explotación, total o parcialmente, por cualquiera de los siguientes motivos:

c) Cuando existan temores fundados de daños graves e irreversibles al medio ambiente o peligro inmediato para personas o bienes, en tanto no desaparezcan las circunstancias determinantes, pudiendo adoptar las medidas necesarias para valorar o reducir riesgos”

Sabemos que las licencias son actos reglados y que si cumplen la normativa hay que autorizarlos, pero según este artículo, dada la proximidad del Colegio Cervantes y de las viviendas, en la situación actual de pandemia por la COVID-19, existiría un peligro inmediato para las personas la realización de las obras, supuesto que aparece en dicho artículo.

Por lo tanto, solicita un aplazamiento de la licencia de derribo y construcción, en tanto no desaparezcan las circunstancias determinantes, en nuestro caso la covid-19.