Hoy hemos explicado en Mañaneros 360 y telenorte (RTVE) la situación de abandono del solar donde Obispado y Mutualia quieren llevar a cabo su operación inmobiliaria: agua estancada, plagas, ratas y ocupación de espacio público.
Las irrisorias multas impuestas por el Ayuntamiento de Bilbao no están teniendo efecto. Exigimos que actúe subsidiariamente.
Os resumimos lo que ha pasado estos últimos meses con las aguas estancadas en el solar:
1️⃣ Denuncia de la AMPA Cervantes en consejo de distrito La AMPA del colegio Cervantes denunció el 26 de febrero la acumulación de agua estancada. Se acordó una inspección… que no tuvo consecuencias.
2️⃣ Denuncia formal de vecinas El 27 de marzo, vecinas de Barrainkua presentaron denuncias por la plaga de mosquitos que no les deja abrir las ventanas. Sin respuesta hasta que llegó la prensa.
3️⃣ Noticia en El Correo El 8 de abril, El Correo publicó un reportaje sobre el agua verde, insectos, ratas y vallas en mal estado junto a un colegio. Solo entonces el Ayuntamiento empezó a moverse.
4️⃣ Un problema de salud pública Esto no es un problema estético. La ley obliga al Obispado y Mutualia a mantener la parcela en condiciones de salubridad. Con un colegio al lado, la situación es especialmente grave. Exigimos que el Ayuntamiento actúe de inmediato.
5️⃣ La segunda multa ignora el problema de las zanjas El 18 de marzo el Ayuntamiento impuso la segunda multa al Obispado, pero esta vez ha desaparecido la mención a la necesidad de tapar las zanjas. ¡Basta de inacción! Exigimos que el Ayuntamiento actúe subsidiariamente y repercuta el coste.
2. Denuncia formal de vecinas El 27 de marzo, vecinas de la calle Barrainkua presentaron varias denuncias formales ante el Ayuntamiento por la plaga de mosquitos proveniente de las zanjas de agua estancada del solar. Denunciaban que no pueden abrir las ventanas porque los insectos les invaden sus viviendas. Las denuncias llevaban semanas registrada. Sin respuesta hasta que llegó la prensa.
3. Noticia en El Correo El 8 de abril, El Correo publicó un reportaje sobre la situación: insectos que invaden los hogares, agua verde estancada, ratas, vallas en mal estado… junto a un colegio y zona de juegos infantiles. Lo que llevamos meses denunciando sin éxito llegó a los medios, y solo entonces el Ayuntamiento ha empezado a moverse. No actuaron por las denuncias.
4. Un problema de salud pública Esto no es un problema estético, es un problema de salud pública. La Ley de Salud Pública y las ordenanzas municipales obligan a los propietario, Obispado de Bilbao y Mutualia, a mantener la parcela en condiciones de salubridad. Con un colegio al lado y niños expuestos, la situación es especialmente grave. Exigimos que el Ayuntamiento actúe de inmediato y no espere a la próxima noticia. Ante la inacción de la propiedad, el Ayuntamiento puede y debe actuar subsidiariamente y repercutir el coste.
5. La segunda multa ignora el problema de las zanjas El 18 de marzo el Ayuntamiento impuso la segunda de las multas coercitivas al Obispado por seguir incumpliendo con la resolución oficial que le obliga a restituir la parcela a su estado original. En teoría era una multa por mes desde diciembre.
¿En qué se diferencia de la primera multa? En que ha desaparecido la mención a la necesidad de tapar las zanjas de la obra que se indicaba en la primea multa del 22 de diciembre de 2025: «Para dar mayor estabilidad a la acera podría ser necesario el extendido de tierras, las acopiadas en la obra, en las zonas perimetrales excavadas».
Comunicado leído en la concentración del 26 de marzo de 2026. Hay una decisión política activa y consciente de dar un trato de favor al Obispado en lugar de poner fin a esta anomalía.
El Obispado no cumple con las resoluciones municipales. El ayuntamiento de Bilbao no las hace cumplir. Desde Abando Habitable ya lo hemos denunciado en repetidas ocasiones, pero conviene recordarlo en voz alta.
Unos y otros fingen que actúan, pero la ocupación de espacio público continúa y el agujero, donde el Obispado y Mutualia quieren construir un edificio de la Diócesis y una clínica Mutualia, sigue en el corazón de nuestro barrio.
Llevamos más de un año denunciando que la licencia de construcción ha caducado. Ahora que administrativamente ha expirado y que el Obispado ha perdido todos los recursos presentados, el hecho de que lleve 3 meses incumpliendo las resoluciones municipales ya no es noticia.
El Ayuntamiento dijo en diciembre que iba a imponer una multa coercitiva por mes al Obispado por desobediencia. Parecía que por fin el consistorio había decidido ejercer sus funciones. Pero ahora descubrimos… ¡que le ha girado la primera multa en marzo y solo una! Si fuera cualquiera de nosotros, tendríamos la multa certificada mañana mismo.
El trato de favor empezó mucho antes. El gobierno municipal, con Abaunza y Aburto, alcalde y concejal de urbanismo, defendió y recalificó a la carta la parcela para que el Obispado pudiera llevar a cabo su pelotazo con Mutualia y Murias. Sin siquiera haber llegado a construir, ya se ha embolsado millones.
Hay más ejemplos de ese trato privilegiado. Uno de los últimos favores que hemos descubierto ha sido que el Obispado no había pagado las tasas de las obras, cuantía que tiene que desembolsar quien quiere obtener una licencia. El Ayuntamiento no gestionó el pago, medio millón de euros, hasta hace unos meses. Han pasado 4 años desde la concesión de la licencia. Se desconoce si ha llegado finalmente a pagar. Sobre el impuesto por las obras, tampoco se ha cobrado porque el Obispado se resiste a presentar la liquidación final de la obra.
Sin embargo, el comportamiento inadmisible del Ayuntamiento va más allá de lo relatado aquí. Impone con toda la dilación posible una multa de 600€ para que, de cara a la opinión pública, parezca que toma las riendas del asunto.
El objetivo de las multas coercitivas no es llenar las arcas municipales, sino obligar a que se cumpla la ley. Una gran empresa como es la diócesis de la iglesia católica de Bilbao puede pagar sin pestañear la multa. Si la multa se paga, pero el problema persiste, la administración ha fracasado. El Ayuntamiento debería usar medidas de ejecución forzosa reales y efectivas para restaurar la urbanización de la parcela y cobrárselo al dueño, y evitar así una situación como la actual.
Esta dejadez manifiesta de funciones no es inacción, es una decisión política activa y consciente que da tiempo extra al Obispado mientras el entorno se degrada. No es una metáfora, hemos visto caer la valla de obra frente al colegio de nuestros hijos por falta de mantenimiento. El Ayuntamiento aduce que hace todo lo que la normativa permite. Nosotros decimos que hay desidia voluntaria o negligencia.
Cuando las instituciones no garantizan el cumplimiento de la ley, el mensaje a la ciudadanía es claro: hay quienes pueden incumplirla sin consecuencias reales.
Mientras tanto el “agujero de Abando” sigue ahí: un solar degradado, un espacio público ocupado y un problema que se cronifica. Es la prueba visible, cada día, de que hay instituciones que miran hacia otro lado cuando quien incumple tiene suficiente poder. No necesitamos más gestos ni más tiempos muertos. Necesitamos que el ayuntamiento de Bilbao actúe con determinación, que ponga fin a esta anomalía y que se priorice el interés vecinal frente a intereses privados.
Abando Habitable os invita este jueves, 26 de marzo de 2026, a las 16:45 enfrente del Colegio Cervantes a tomar parte en la concentración de protesta que estamos preparando.
El obispado sigue sin restablecer la urbanización de la parcela a su estado original como exige la resolución municipal impuesta.
Han pasado ya 3 meses y el único movimiento del Ayuntamiento ante dicho incumplimiento ha sido una multa que le sirve para aparentar que hace algo, mientras deja al Obispado campar a sus anchas.
¡El Ayuntamiento debe intervenir ya y hacer cumplir la Ley!
Tendremos varias actividades y al final del acto leeremos un comunicado.
Abando Habitablek gonbidapena luzatzen dizue ostegun honetan, 2026ko martxoaren 26an, 16:45ean , Cervantes Ikastetxearen aurrean, prestatzen ari garen protesta kontzentrazioan parte hartzeko.
Gotzaindegiak lursailaren urbanizazioa bere jatorrizko egoerara itzuli gabe jarraitzen du, ezarritako udal ebazpenak eskatzen duen bezala.
Dagoeneko 3 hilabete igaro dira, eta Udalak ez-betetze horren aurrean egin duen mugimendua isun bat izan da, zerbait egiten ari den itxura egiteko balio diona. Bitartean, Udalak Gotzaindegiari nahi duen bezala egiten uzten dio.
Udalak esku hartu behar du eta legea betearazi!
Ekitaldiaren amaieran komunikatu bat irakurriko dugu.
El Obispado de Bilbao lleva 3 meses sin cumplir con la resolución municipal.
El 15 de diciembre de 2025 el Obispado tenía que haber quitado la valla de chapa, haber construido una nueva en los límites de la parcela, quitado recrecidos de acera y rellenado el agujero, además de entregar el certificado final de lo poco que ha completado de las obras.
No ha hecho nada de esto.
Valla de obra actualizada. El Obispado lleva 3 meses sin cumplir.
Todos los recursos que ha presentado el Obispado han sido desestimados.
El Ayuntamiento resolvió que la multa por incumplimiento impuesta en diciembre se reiteraría mensualmente, pero el Ayuntamiento… ¡ni ha girado al Obispado la primera multa! Ya debería haber impuesto tres: diciembre, enero y febrero.
El Obispado no puede seguir incumpliendo la ley y ocupando espacio público. El Ayuntamiento debe intervenir.
El Obispado de Bilbao lleva 2 meses sin cumplir con los requerimientos municipales. Sí, hemos pasado a contar en meses en la valla de obra porque este proceso va más que lento.
El 15 de diciembre de 2025 el Obispado tenía que haber quitado la valla de chapa, haber construido una nueva en los límites de la parcela, quitado recrecidos de acera y rellenado el agujero, además de entregar el certificado final de lo poco que ha completado de las obras.
Valla de obra actualizada. Ahora contamos en meses.
El Obispado recurrió la caducidad de la licencia, los requerimientos y la multa coercitiva. Todos los recursos han sido desestimados. El Ayuntamiento de Bilbao indicó que la multa de diciembre se reiterararía mensualmente, pero el Obispado ni ha pagado la primera.
Y el Ayuntamiento parece que no ha puesto nuevas multas.
El Ayuntamiento debe intervenir subsidiariamente en vista de que la multa ni se paga ni tiene efecto coercitivo. El Obispado no puede seguir incumpliendo la ley y ocupando espacio público.
La caída el viernes de la valla de obra del proyecto de Obispado y Mutualia en Bilbao y la necesaria intervención de los bomberos ponen de manifiesto la temeridad con la que actúa el Obispado, un riesgo objetivo para la seguridad y una respuesta insuficiente para evitarlo del Ayuntamiento de Bilbao. Exigimos al Consistorio que actúe subsidiariamente, en vez de permitir reconstruir la valla, que no se ajusta a las resoluciones vigentes.
Policía y bomberos intervienen en la parcela. 23 de enero de 2026.
El deficiente estado de la valla fue comunicado al Ayuntamiento el 19 de noviembre. El 25 de diciembre reiteramos las denuncias ante la existencia de un peligro inminente de caída con el riesgo para la seguridad de los peatones y, en particular, para los niños y niñas que juegan diariamente junto a la zona de juegos pegada a la valla frente al Colegio Cervantes.
Solicitábamos que el Ayuntamiento actuara subsidiariamente retirando la valla para sustituirla por un cerramiento estable en los límites de la parcela y que dejara así de ocupar espacio público. Así lo exigen los requerimientos municipales dirigidos al Obispado de Bilbao desde el 8 de septiembre, después de que se declarara la caducidad de la licencia de obra para construir en ese solar un edificio de la diócesis de Bilbao y una clínica de Mutualia.
A pesar de la caída de la valla y la intervención de los bomberos para su retirada, el Ayuntamiento ha acordado con la propiedad la reconstrucción de la misma valla, en total contradicción con las resoluciones vigentes del propio consistorio, que exigen precisamente su eliminación. Es incomprensible que se autorice volver a poner una valla que las resoluciones obligan a retirar.
Por otro lado, como demuestra la situación actual de abandono de la parcela, las multas coercitivas impuestas al Obispado han resultado ineficaces para garantizar el cumplimiento de la legalidad y preservar la seguridad. Son sanciones ridículas de 600 euros frente a un pelotazo inmobiliario por el que la Diócesis se ha llevado 22,7 millones de euros que, además, no han sido abonadas. Por no pagar, el Obispado ni siquiera ha abonado, cuatro años después de que se concediera la licencia de obras, el más de medio millón de euros que debe de tasas municipales por dichas obras.
Además, el Obispado, por puro tacticismo administrativo para demorar los procesos, ha interpuesto recursos a cada resolución municipal, recursos que han sido desestimados en su totalidad. El ejercicio de ese derecho no puede traducirse, en la práctica, en la prolongación de situaciones objetivamente peligrosas para el vecindario.
La actuación municipal ha resultado ser insuficiente porque, pese a los requerimientos realizados desde el Área de Urbanismo, la inacción de la propiedad persiste sin que el Ayuntamiento haya hecho uso efectivo de su potestad de actuación subsidiaria. No se trata de una enmienda a la totalidad, pero, a la vista de la inacción obispal, Asier Abaunza, el concejal de urbanismo, no puede quedarse de brazos cruzados ante situaciones de riesgo como la vivida este viernes, 23 de enero, con una valla que colapsaba, pese a nuestra reiteradas denuncias.
Desde Abando Habitable exigimos al Ayuntamiento que actúe ya subsidiariamente, frente a la inacción de sus propietarios, Obispado y Mutualia.
Así dejaron policía y bomberos la zona tras retirar la valla. 23 enero 2026. 14:30h.Policía y bomberos inspeccionan la zanja y la valla caída. 23 enero 2026.
Esta mañana hemos llamado a la policía municipal porque la valla estaba a punto de caerse. El pésimo estado de conservación unido a una falta de mantenimiento han provocado que los fuertes vientos casis la tumbaran durante la noche.
Desde Abando Habitable ya habíamos denuciado esta situación en noviembre de 2025: «Los débiles y pequeños apeos de madera son insuficientes para mantener la estabilidad de la valla, cuyos perfiles metálicos parecen empotrados pobremente el suelo. En los días de viento la valla se mueve continuamente», pero nada se hizo al respecto. El Ayuntamiento ya había requerido para entonces que la valla metálica debería ser sustituida por una en los límites de la parcela y dejar de ocupar espacio público.
La policía ha llamado a los bomberos que han venido a inspeccionar para ver qué se podía hacer. Al principio han intentado reparar la valla, que estaba a punto de caerse, pero han visto que era imposible, dado el mal estado de las maderas que servían de apeo y a la deficiente construcción.
Ante la imposibilidad de reparar unos materiales degradados, los bomberos han procedido ha retirar la valla en mal estado, que es justo la que linda con la zona de juegos frente a la escuela Cervantes.
Han ido quitado por paneles hasta
Y así es como ha quedado la acera:
El pasado 22 de diciembre de 2025, el Ayuntamiento multó al Obispado de Bilbao por desobediencia y exigía que, en el plazo de 5 días, iniciara las actuaciones de restitución y las finalizara en el plazo de un mes. A la vista está que no lo ha hecho y sigue sin pagar la multa. Esta multa se repetirá mensualmente hasta los 6.000 euros.
Cuando comparamos la cuantía de la multa con los más de 22 millones de euros que se ha embolsado el Obispado con este pelotazo, la sanción resulta irrisoria. Ante la inacción del Obispado, el Ayuntamiento debe intervenir subsidiariamente para evitar más riesgos que los que hemos corrido ya.
A las 8:19h nos llegó el aviso de que la barandilla estaba por fin reparada: «los servicios de mantenimiento procedieron a la reparación de la barandilla». Qué bueno, por fin parecía que el Ayuntamiento se ponía en marcha.
El día anterior se había publicado en prensa (Deia 29-12-2025) que el Obispado seguía sin reparar la barandilla y le habían impuesto una multa.
Justo se cumplían 2 meses de nuestra denuncia por la barandilla caída y 4 semanas desde que expiró el plazo para su reparación (2 diciembre). Durante ese tiempo en Abando Habitable hemos denunciado en carteles, notas de prensa e incluso pusimos una multa ficticia «de cartón» para llamar la atención sobre la peligrosidad de esta anomalía.
Bajamos a echar un vistazo y nos encontramos que la barandilla estaba en peor estado que antes, sin reparar (ver foto).
¿A qué juega el Ayuntamiento? ¿Por qué dice que algo está reparada cuando claramente no lo está?
Email de Ayuntamiento de Bilbao del 30 de diciembre de 2025 a las 8:19h.
El Ayuntamiento ha impuesto una multa al Obispado por desobedecer los requerimientos municipales, pero su cuantía resulta simbólica. A pesar de que ya han pasado dos semanas desde el vencimiento del plazo, el Obispado sigue sin tomar acción para cumplir con las exigencias de restituir la urbanización de la parcela de Abando a su estado original.
Parcela el 15 de diciembre de 2025.
La licencia de construcción del edificio que Obispado y Mutualia querían construir caducó. Tras 3 meses de plazo, el pasado 15 de diciembre expiraba el tiempo concedido para restituir la urbanización de la parcela a su estado original y sustituir la valla de obra actual por una en los límites de la parcela, para dejar así de ocupar espacio público. Sin embargo, dos semanas después de que venciera el plazo, el Obispado no ha cumplido con la resolución municipal.
Ante esta desobediencia, el Ayuntamiento ha impuesto finalmente una multa de 600 euros y exige que, en el plazo de 5 días, inicie las actuaciones de restitución y las finalice en el plazo de un mes. Esta multa se repetirá mensualmente hasta los 6.000 euros. Las obras llevan paradas 21 meses y su entorno se encuentra en un estado evidente de deteriorio, como confirman los informes municipales.
Además, el Obispado no ha cumplido otras resoluciones, como la de reparar la barandilla de obra caída ni la de entregar el certificado final de lo poco que ha construido. Cuatro años después de aprobada la licencia el Ayuntamiento sigue sin cobrar los impuestos correspondientes por las obras.
Cuando comparamos la cuantía de la multa con los más de 22 millones de euros que se ha embolsado el Obispado con este pelotazo, la sanción resulta casi simbólica. Ante la inacción del Obispado, el Ayuntamiento debería intervenir subsidiariamente para evitar riesgos para la seguridad y la salud en la vía pública.
Desde Abando Habitable vamos a seguir exigiendo al Ayuntamiento que actúe y que desde el Pleno municipal se busque una solución a este agujero que ha quedado en nuestro barrio.
Te informamos de que esta web utiliza ciertas cookies y medios similares para funcionar. Estas cookies son técnicamente necesaria.
Además esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación y para obtener datos estadísticos de la navegación de los usuarios. Puedes aceptar o denegar su uso y retirar tu consentimiento en cualquier momento.