El Obispado debe retirar los recrecidos de acera y la valla de obra y construir una nueva en el perímetro de la parcela. Además, debe rellenar las zanjas de la excavación inacabada para dar estabilidad a las aceras colindantes. En caso de no cumplir, el Ayuntamiento impondrá multa y podrá ejecutar los trabajos antes mencionados a costa del obispado.
El estado de deterioro de la parcela y alrededores es manifiesto y se acumulan las denuncias vecinales por ratas, barandillas de obra caídas y vallas en mal estado. Las obras llevan paradas desde abril de 2024, hace ya 20 meses.
El Obispado ha materializado este pelotazo embolsándose 11,5 millones de euros por la operación de compraventa de la parcela a Mutualia y 11,3 millones tras ejecturas los seguros de caución de la constructora Murias . Es el momento de que el Ayuntamiento, y los propietarios Obispado y Mutualia, reflexionen sobre otro futuro distinto del planeado para la parcela, que sea más saludable, verde y amable con el barrio de Abando.
Animamos a todo el vecinadario a participar para mostrar su apoyo. Habrá música en directo y actividades.
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Días que le quedan al Obispado para cumplir
La resolucióen del Área de Planificación Urbana le da 3 meses al Obispado de Bilbao para restituir la urbanización de la parcela a su estado original:
Extracto de resolución muncipal del 8 de septiembre de 2025.
El plazo se cumple el 15 de diciembre de 2025. Para entonces tendrá que habe quitar la valla metálca, los recrecidos de las aceras y rellenar los agujeros de la excavación.
En la valla está puesta la lista de tareas que el Obispado debe acometer antes del 15 de diciembre de 2025, según la resolución municipal: [ ]Retirar valla obra [ ] Rellenar zanjas [ ] Eliminar recrecido acera [ ] Retira barandillas
Gotzaindegiak ez du betetzen, Udalak ekin dezala!
Hurrengo ostegunean, 2025eko abenduaren 11n, Abando Habitable Elkarteak elkarretaratzea deitu du Udalari eskatzeko Gotzaindegiaren utzikeriaren aurrean esku har dezala. Udalak obra baimena iraungitzat jo zuen eta Gotzaindegia behartu zuen hiru hilabeteko epean lursailaren urbanizazioa jatorrizko egoerara itzultzera. Abenduaren 15ean betetzen da epea eta Gotzaindegia ez da hasi ere egin Udalaren ebazpena betetzen.
Gotzaindegiak kendu egin behar ditu espaloia handitzeak eta obrako hesia, eta berri bat eraiki lurzatiaren perimetroan. Gainera, amaitu gabeko indusketaren zangak bete behar ditu inguruko espaloiei egonkortasuna emateko. Betetzen ez bada, Udalak isuna jarriko du eta arestian aipatutako lanak Gotzaindegiaren kontura burutu ahal izango ditu.
Lursailaren eta inguruaren hondatze egoera nabarmena da eta arratoi, obrako baranda erori eta egoera txarrean dauden hesiengatik auzokideen salaketak pilatzen dira. Lanak 2024ko apiriletik daude geldirik, duela 20 hilabete.
Gotzaindegiak 11,5 milioi euro poltsikoratu ditu lursaila Mutualiari salerosteko operazioagatik, eta 11,3 milioi euro Muriasen kauzio aseguruak burututa. Udalak, Gotzaindegiak eta Mutualiak, Abando auzoarekin osasuntsuagoa, berdeagoa eta atseginagoa izango den lursailerako pentsatutakoa ez den beste etorkizun bati buruz hausnartzeko unea da.
Auzotar guztiak parte hartzera animatzen ditugu beren babesa adierazteko. Zuzeneko musika eta jarduerak egongo dira.
La barandilla de obra caída no es el mayor de los problemas, pero supone un peligro para cualquiera que pase por ahí y es una muestra de cómo el Obispado de Bilbao pasa de las resoluciones municipales. Lleva más de un mes a punto de caerse. Está por ver si el Ayuntamiento de Bilbao va a multar finalmente.
Barandilla caída con multa de cartón simbólica de 600€.
Más de un mes después, estamos a la espera de que el Ayuntamiento ponga la multa y de que se repare ¿por qué el Obispado no la repara? ¿por qué el Ayuntamiento de Bilbao no multa?
¡Hay que tener en cuenta que esta barandilla a reparar y el recrecido de acera los tiene que quitar el Obispado antes del 15 de diciembre!
El Obispado tiene hasta el 15 de diciembre (13 días) para restaurar la urbanización a su estado original. Llevamos dando la matraca con la cuenta atrás muchos días.
Hoy, martes 2 de diciembre, se cumple otro plazo, por las denuncias de Abando Habitable y del vecindario sobre el estado de abandono de la parcela. A día de hoy el Obispado tenía que haber:
Desbrozado y limpiado la parcela (por la denuncia sobre ratas en los alrededores).
Reparado la barandilla caída de la obra.
A la vista está que no ha cumplido. El Ayuntamiento, según su propia resolución, tiene que imponer multa y llevar a cabo lo que el Obispado no ha hecho.
Para exigir que el Ayuntamiento actúe, os convocamos a una concentración el jueves 11 de diciembre a las 16:45h.
La cuenta atrás más famosa de Bilbao ha salido hoy en el informativo de TeleBilbao:
Al Obispado de Bilbao le quedan 1️⃣7️⃣ días para quitar la valla de obra y poner otra en los límites de su parcela, sin ocupar espacio público según la resolución municipal.
Abando Habitable denuncia el estado de abandono en que se encuentra la parcela clínico-obispal. A las denuncias por ratas en los alrededores se suma el mal estado de vallas, barandillas y aceras de obra. El Obispado tiene hasta el 15 de diciembre para restaurar la urbanización a su estado original.
La valla de la obra se ha convertido en una cuenta atrás pública con los días que le
quedan al Obispado para cumplir con la resolución municipal.
Sin actividad desde marzo de 2024, la parcela propiedad del Obispado de Bilbao y Mutualia se encuentra en un estado de degradación creciente. Supone un peligro para la seguridad del vecindario. A las quejas vecinales por el avistamiento de ratas en los alrededores, se suma al deterioro de las vallas y elementos de la obra.
En junio, se discutió en el Pleno del distrito de Abando el mal estado de las aceras modificadas y el borrado por desgaste de la pintura de obra. La municipalidad, según se informó, habría trasladado esta situación a la propiedad. Más recientemente, la asociación vecinal ha denunciado la rotura y deformación de una de las barandillas de protección. El Ayuntamiento ha requerido al Obispado que en 15 días la repare y que limpie además la parcela. Si no cumple, se le impondrá una multa de 600€.
Hemos denunciado también la inestabilidad de la valla metálica que limita con la zona de juegos infantil junto a la escuela Cervantes en la calle Lersundi, con el peligro que conlleva, por haber un agujero detrás. Los apeos de madera que la sujetan parecen haberse debilitado. La valla se tambalea con el viento o al apoyarse en ella. Se denunciará toda esta situación de degradación en el Pleno del distrito de Abando, este 20 de noviembre a las 19h.
Por otro lado, la resolución municipal que declaraba la caducidad de la licencia obliga a la propiedad a restituir la urbanización de la parcela a su estado original antes del 15 de diciembre de 2025.
La asociación vecinal Abando Habitable actualiza cada día una cuenta atrás en la valla de obra con los días que le quedan para que el Obispado cumpla con la resolución municipal. La asociación ha convocado una concentración de protesta el 11 de diciembre para exigir que el Obispado cumpla la resolución municipal, en su defecto, que el Ayuntamiento intervenga para asegurar el cumplimiento de la ley.
Abando Habitable participa este proyecto de ciencia ciudadana de Sagarrak Ekologista Taldea / Ekologistak Martxan mediante la adquisición de tubos de medición de NO₂. Cada medidor pasivo tipo Palmes y su procesado en un laboratorio especializado cuesta 30€.
¿Dónde y cuándo se colocarán los medidores? Los medidores se colocarán en diferentes puntos del distrito de Abando durante los meses de noviembre y diciembre de 2025.
¿Cómo puedo apoyar el proyecto? Os animamos a que apoyéis económicamente apadrinando un tubo de medición mediante una transferencia bancaria de 30€ a la cuenta la asociación:
Titular de la cuenta bancaria: ASOC. VECINAL PLATAFORMA POR UN ABANDO HABITABLE Y SALUDABLE
Número de cuenta: ES20 2095 0551 6191 1907 4721 (Kutxabank).
Cantidad: 30€ por cada medidor.
Concepto de la transferencia “Apadrino un tubo de medición de NO2”.
Puedes escribirnos a info@abandohabitable.org si tienes preguntas
Recaudado en esta campaña (objetivo 300€):
210€ de 300€
Abando Habitable como asociación, de sus fondos, pone 300€ para sufragar los primeros 10 medidores.
¿Cuándo se publicarán los resultados? Los resultados se publicarán en junio de 2026.
Medir la contaminación
Tubo de medición de NO2 en Alameda Mazarredo.
Respirar aire limpio y saludable es un derecho fundamental. Sin embargo, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, en el año 2022 fallecieron hasta 30.000 personas en el Estado español por la mala calidad del aire, 1.270 de ellas en el País Vasco.
Si bien, durante 2024 la calidad del aire en el País Vasco ha mejorado respecto a 2023 y los años anteriores a la COVID-19, las partículas (PM10 y PM2,5) y el dióxido de nitrógeno (NO₂) en el aire siguen afectando a la mayoría de la población vasca.
Recientemente, la UE ha aprobado nuevos niveles límite de emisión para 2030. Concretamente, ha reducido a la mitad el nivel de dióxido de nitrógeno (NO₂) estableciéndolo en 20 µg/m³. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija en 10 µg/m el valor límite anual recomendado para dicho gas.
El dióxido de nitrógeno (NO₂) pertenece a un grupo de gases contaminantes producido principalmente por los vehículos de gasolina y la combustión de combustibles fósiles. Más del 70% del NO₂ en el entorno urbano es provocado por los motores de combustión de los vehículos que circulan por la ciudad.
El área urbana de Bilbao presenta niveles de NO₂ lejos de niveles límite legales y recomendados por la UE y la OMS, respectivamente. Por ello, es urgente adoptar herramientas eficaces para monitorizar la calidad del aire y reducir la exposición a los contaminantes.
Desde hace años, Sagarrak Ekologista Taldea / Ekologistak Martxancolectivo ecologista con sede en Basauri (Bizkaia), desarrolla campañas de ciencia ciudadana para medir la calidad del aire mediante la detección de NO₂ en el entorno de los centros educativos.
Campaña de medición de contaminación del aire 2024-2025
El curso pasado, Abando Habitable colaboró en la campaña de ciencia ciudadana para la medición de calidad del aire en entornos escolares y barrios mediante la detección de dióxido de nitrógeno (NO₂) realizada por Sagarrak / Ekologistak Martxan, colectivo ecologista con sede en Basauri (Bizkaia).
Esta iniciativa permitió que el alumnado del CEIP Cervantes HLHI participara en un proyecto educativo colocara los medidores de NO₂ en su entorno escolar y el barrio. Gracias a la ayuda de muchos participantes se pudo obtener un mapeo del NNO₂ en nuestro distrito. Los resultados se recogieron en el informe de Ekologistak Martxan: Contaminación del aire en los entornos escolares 2025 (PDF).
Los resultados de las mediciones de NO₂ en el curso pasado en varios entornos escolares del Ensanche y algunos otros puntos de interés de Bilbao se recogiron en este plano. Cada punto del mapa es un tubo de medición.
Mapa de mediciones de NO2 en Bilbao. Noviembre-diciembre 2024.
Este artículo se publicó en la revista Hiritarrok de la Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao en su número de noviembre de 2025.
Mural en la valla que indica que al Obispado de Bilbao le quedan 44 días para cumplir con la resolución municipal.
Charla entre vecinos
—Supongo que ya te habrás enterado: el Ayuntamiento ha declarado la caducidad, así que el Obispado no puede continuar con las obras. Y encima les obligan a dejar la parcela como estaba. —¿Volver a poner las palmeras y todo? —dice con media sonrisa. —No, hombre, quitar la valla, tapar el agujero y dejar el entorno medio decente. Se acaba el plazo en diciembre. Los vecinos han puesto una cuenta atrás en la valla: quedan 46 días. —Me da a mi que el Obispado no va a mover un dedo… —con cara de “ya veremos”. —Puede ser, pero si no lo hace les caerá una multa y el Ayuntamiento podría hacerlo por su cuenta cobrándoselo a la iglesia. —Eso habrá que verlo. De todas formas, oí que la diócesis y el concejal de urbanismo decían que no pasaba nada, que es un mero trámite, que buscarían otra constructora, pedirían otra licencia y listo. —Sí, claro… tú encuentra una constructora por ese precio. No es tan fácil. Además, les llevó años conseguir la licencia, y cuando por fin se la dieron, los técnicos detectaron cambios sustanciales en el proyecto y tardaron meses en dejarles empezar. —Ah, no sabía. Anda, ahora que lo pienso, de lo que no se librarán es de pagar dos veces los impuestos de las obras. —Justo pensé eso. Y que no sería barato. Pero acabamos de descubrir que el Obispado todavía no ha soltado un euro. Que el Ayuntamiento ni siquiera les ha pasado los recibos ¡vaya chollo! Yo también quiero ser obispo. —¿De cuánto estamos hablando? —A ver, para una obra de 16 millones y pico, entre las tasas e impuestos les saldría por más de un millón. Pero como hicieron el truquele del “faseado”… —¿El fase… qué? —de nuevo sonriéndose. —Pues nada, que parece que trocearon la obra en dos para no tener que pagar todos los impuestos de golpe. Bueno, no dijeron que fuera para eso, pero ahora canta. Alegaron que lo hacían por cambios en la fachada y en el sistema de ventilación. Presentaron solamente el proyecto de ejecución bajo rasante. Del resto del proyecto nunca más se supo. El Ayuntamiento nunca lo reclamó. Al final nunca les llegaron a cobrar ni las tasas ni los impuestos de ninguna de las fases. —Estos se saben todos los trucos, ya ves. —¿El Obispado o el Ayuntamiento?
[Completa el diálogo. Usa los links si necesitas más información. Se ponen a hablar sobre el dinero que ha ganado el Obispado en esta operación. El personaje más informado menciona: los 11,4 millones de € que Mutualia abonó en “en unidad de acto con el otorgamiento de la Escritura de Compraventa” según las cuentas anuales de Mutualia; los 11,3 millones que el Obispado cobró tras “ejecutar formalmente todos los seguros de caución” porque Murias no completó el edificio a tiempo, según el informe de auditoría del Obispado. En el intercambio de opiniones, con un lenguaje coloquial, se da a entender que la operación le ha salido redonda al obispado, aunque se haya quedado sin edificio y la escuela BAM haya acabado en el seminario de Derio. ,ntroduce algún hecho circunstancial en la conversación].
De viviendas a una clínica, historia resumida de un pelotazo
Línea del tiempo de la operación Obispado-Mutualia-Murias y de las acciones de Abando Hbitable hasta octubre 2025.
Esta es la historia de un pelotazo urbanístico en el barrio de Abando. El Obispado de la Iglesia Católica de Bilbao ha conseguido un importante beneficio económico con esta operación inmobiliaria pese a no haber edificado su proyecto clínico-obispal. En el proceso derribó su propio edificio —el antiguo colegio de carmelitas reconvertido a escuela de magisterio BAM y rehabilitado pocos años antes— y tiene ahora un solar a medio excavar cuya licencia de construcción ha caducado. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?
En el principio intentó el Obispado construir un bloque de viviendas en la polémica parcela (2017). Como no consiguió que se la recalificaran para uso residencial, consiguió en tiempo récord que el ayuntamiento le cambiara el uso del suelo a equipamental, alegando que albergaría su sede diocesana (2018). Días después de las elecciones municipales de 2019, anunció que una clínica de Mutualia era parte de la operación urbanística de la mano de la constructora Murias.
Según explicaban entonces, el Obispado hacía una permuta de casi la mitad de la parcela a cambio de su parte del edificio, pero en 2022 la mutua pagó 11,4 millones al Obispado por su futura clínica. Los contratos en el triángulo Obispado-Mutualia-Muria no son públicos, así que lo que se conoce lo que dejan entrever sus memorias anuales. La constructora quebró y Mutualia le exige 5,7 millones por no haber cumplido con los plazos de construcción. El obispado, por su parte, obtuvo 11,3 millones, al cobrar los avales del seguro de caución de Murias tras la ralentización y paralización definitiva de las obras.
El vecindario, agrupado en la asociación vecinal Abando Habitable, junto con otras organizaciones amigas, ha seguido presionando en las calles y en los juzgados. intenta que esta última oportunidad de conseguir un espacio de proximidad en el barrio siga viva. Desde el principio les dijeron que era imposible, que estaba todo “atado y bien atado”, pero aquí siguen, seis años después no hay edificio y todavía quedan esperanzas.
El Obispado no cumple…
Los tres años de plazo de la licencia que tenía el Obispado para realizar las obras del proyecto clínico-obispal en Abando expiraron en diciembre de 2024. El Ayuntamientotardó nueve meses adicionales, hasta este septiembre de 2025, en declarar oficialmente caducada la licencia de obras.
Según la resolución municipal, el 15 de diciembre es la fecha límite en la que el Obispado reponga la urbanización de la parcela a su estado original. Esto incluye retirar las vallas de obra y construir una nueva en los límites de la parcela y rellenar la excavación para dar estabilidad a las aceras colindantes. Si no lo hace a tiempo, el Ayuntamiento impondrá multa y podría actuar de oficio ejecutando las obras necesarias repercutiendo el coste al Obispado.
La valla de la obra se ha convertido en las últimas semanas en una cuenta atrás gigante que recuerda día a día al barrio el tiempo restante: “Obispado, faltan 45 días para cumplir”. La asociación vecinal Abando Habitable ha convocado además una concentración de protesta el 11 de diciembre junto a la parcela para exigir que el Obispado cumpla la resolución municipal. Si no lo hace, exige que el Ayuntamiento intervenga para garantizar el cumplimiento de la legalidad. De producirse la retirada de la valla en diciembre, el Obispado habría ocupado irregularmente las aceras colindantes durante casi un año, ante la inacción del consistorio.
… y no paga
Se ha sabido recientemente que el Ayuntamiento no cobró al Obispado ni el impuesto ni la tasa correspondientes a la licencia de obras, según reconoció por escrito el concejal delegado de Urbanismo, Asier Abaunza, en una respuesta por escrito al Pleno municipal.
Toda obra debe abonar un Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), que supone un 5% del presupuesto de ejecución material que debe pagarse “en el momento de iniciarse la construcción”, según la ordenanza fiscal que lo regula. Para esta obra, con un presupuesto de 16,4 millones, el ICIO ascendería a unos 820.000€ que el Ayuntamiento decidió no girar al Obispado.
Del mismo modo, la tasa por prestación de servicios de obras, según otra ordenanza fiscal 7, se debe abonar “cuando se inicia la prestación del servicio”. En este caso supondría un desembolso de 582.000€. En su escrito, el concejal Abaunza señala que al Obispado le correspondería pagar el 50% de esta cantidad, según las tarifas contenidas en esta ordenanza. Sin embargo, esta normativa indica que esta reducción a la mitad solo procede cuando “la obra no se hubiese iniciado”, y en esta parcela la excavación y construcción de pantallas contenedoras comenzó en septiembre de 2023.
En resumen, el Obispado debería haber pagado en torno a 1,4 millones sumando el impuesto y la tasa cuando se le concedió la licencia, pero el consistorio no se lo reclamó. Al Área de Urbanismo, casi 4 años después de aprobada la licencia, no le ha dado tiempo a hacer las cuentas ni girar factura, incluso una vez la licencia ha caducado. Las excusas que esgrime —el faseado de la obra y porque “se estaban contestando numerosos escritos y recursos de asociaciones vecinales que podían alterar los importes finales”— no son creíbles. Este aparente trato de favor al Obispado y Mutualia, los propietarios, causa indignación.
El Obispado justificó el faseado de la obra en dos fases para no retrasar el comienzo de las obras por cambios en el diseño de la fachada y en el sistema de ventilación. Solo presentó la fase 1, correspondiente al proyecto de ejecución de la estructura bajo rasante. De la fase 2, que debía incluir al resto del edificio, no volveió a saberse nada y el Ayuntamiento nunca la reclamó. A la vista de los hechos, todo apunta a que este faseado fue una estratagema para eludir el pago de una parte de la tasa y el impuesto, que finalmente nunca llegaron a cobrarse, ni por fases ni en su conjunto.
Si al Obispado le sale gratis pedir la licencia, se entienden mejor ahora las declaraciones del Obispado y Abaunza en prensa en las que dejaban ver que bastaba con pedir una nueva para reanudar la construcción.
Desde la asociación vecinal Abando Habitable mantenemos nuestra determinación de seguir defendiendo la creación de un espacio verde y de proximidad en la última parcela sin edificar del barrio. Es necesaria voluntad política del gobierno municipal y la oposición para explorar posibles soluciones, entre ellas una permuta del terreno o un uso temporal.
Os convocamos a una concentración de protesta para el 11 de diciembre por la tarde, junto a la parcela, con el fin de exigir que el Obispado cumpla la resolución municipal que le ordena restituir la urbanización original de la parcela. Si no lo hace, exigimos al Ayuntamiento que intervenga para garantizar el cumplimiento de la legalidad.
Abando Habitable. Bilbao, a 31 de octubre de 2025.
Abando Habitable. Bilbao, a 31 de octubre de 2025.
Abando Habitable recuerda al Obispado, mediante un mural, que tiene hasta el 15 de diciembre para restituir la parcela a su estado original y anuncia movilizaciones. El Ayuntamiento de Bilbao todavía no ha cobrado todavía al Obispado ni impuesto ni tasa correspondientes a la licencia de obras concedida, recientemente caducada.
La valla de la obra se ha convertido en el panel con la cuenta atrás de los días que le quedan al Obispado para cumplir.
No cumple
Los tres años de plazo de la licencia que tenían el Obispado y Mutualia para realizar las obras del proyecto clínico-obispal en Abando expiraron en diciembre de 2024. El Ayuntamiento de Bilbao tardó nueve meses adicionales, hasta septiembre de 2025, en declarar oficialmente caducada la licencia de obras.
Según la resolución municipal, el 15 de diciembre es la fecha límite para que el Obispado reponga la urbanización de la parcela a su estado original. Esto incluye retirar las vallas de obra y construir una nueva en los límites de la parcela y rellenar la excavación para dar estabilidad a las aceras colindantes. Si no lo hace a tiempo, el Ayuntamiento impondrá una multa y podría actuar de oficio, ejecutando las obras necesarias y repercutiendo el coste al Obispado.
La valla de la obra se ha convertido en las últimas semanas en una cuenta atrás gigante que recuerda día a día al barrio el tiempo restante: “Obispado, faltan 45 días para cumplir”.
La asociación vecinal Abando Habitable ha convocado una concentración de protesta el 11 de diciembre, junto a la parcela, para exigir que el Obispado cumpla la resolución municipal. En caso contrario, exige que el Ayuntamiento intervenga para garantizar el cumplimiento de la legalidad. Lo llamativo es que, incluso si se retirara la valla en diciembre, el Obispado habría ocupado irregularmente las aceras colindantes durante casi un año, ante la inacción del consistorio.
No paga (ni se le ha pedido que pague)
La laxitud a la hora de hacer cumplir los requerimientos legales no solo afecta al Área de Urbanismo, sino también a la de Hacienda municipal. Se ha sabido recientemente que el Ayuntamiento no cobró al Obispado ni el impuesto ni la tasa correspondientes a la licencia de obras, según reconoció por escrito el concejal delegado de Urbanismo, Asier Abaunza, en una respuesta por escrito al Pleno municipal.
Toda obra debe abonar un Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) que supone el 5% del presupuesto de ejecución material y debe pagarse al iniciarse la construcción. Para esta obra, con un presupuesto de 16,4 millones, el ICIO ascendería a unos 820.000 €, que el Ayuntamiento no giró al Obispado.
Asimismo, la tasa por prestación de servicios de obras (Ordenanza Fiscal 7) se paga al iniciar el servicio y supondría 582.000 €. El concejal Abaunza indicó que al Obispado le correspondería abonar solo la mitad, pero la ordenanza solo permite esta reducción si la obra no se ha iniciado; en este caso, las excavaciones comenzaron en septiembre de 2023.
En resumen, el Obispado debería haber pagado unos 1,4 millones al concederse la licencia, pero el consistorio no reclamó el importe. Las excusas del faseado de la obra y los recursos vecinales para retrasar la liquidación no resultan convincentes.
El Obispado justificó dividir la obra en dos fases para no retrasar el inicio, presentando solo la fase 1 (ejecución bajo rasante). De la fase 2 nunca más se supo, y el Ayuntamiento no la reclamó. Todo indica que el faseado buscaba eludir parte del pago, que finalmente nunca se cobró, ni por fases ni en su conjunto. Si al Obispado y Mutualia les sale gratis tramitar la licencia, se entienden mejor ahora las declaraciones del Obispado y Abaunza en prensa en las que dejaban ver que bastaba con pedir una nueva para reanudar la construcción.
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La caducidad de la licencia abre una oportunidad para que la última parcela sin edificar se convierta en un espacio verde de proximidad en el corazón de Abando. Para hacerlo posible se necesita amplitud de miras y voluntad política para explorar soluciones, como una posible permuta del terreno o el uso temporal como espacio verde.
Contacta con Abando Habitable para solicitar más información, vídeos o audios en info@abandohabitable.org
Según la Asociación vecinal Abando Habitable, la caducidad de la licencia de construcción del proyecto clínico-eclesial del Obispado de Bilbao y Mutualia ofrece la posibilidad de pensar una forma de hacer ciudad más saludable y verde.
El 15 de diciembre de 2025 expiró el plazo para que el Obispado cumpliera
La resolución del Área de Planificación Urbana le daba 3 meses al Obispado de Bilbao para restituir la urbanización de la parcela a su estado original:
Extracto de resolución muncipal del 8 de septiembre de 2025.
Para entonces tendría que habe quitado la valla metálica, los recrecidos y barandillas de las aceras, rellenado los agujeros de la excavación y construido un nuevo cierre en los límites de la parcela. El Ayuntamiento ha impuesto multa pero el Obispado no mueve actúa.
Estado de la parcela obispal el 5 de septiembre de 2025.
El Ayuntamiento de Bilbao ha declarado la caducidad de la licencia que concedió hace casi cuatro años al Obispado de Bilbao, en diciembre de 2021, para la construcción de su sede obispal junto con una clínica de Mutualia en la polémica parcela de Abando. El ayuntamiento requiere al obispado la ejecución de los trabajos necesarios para restablecer la parcela y alrededores a su estado previo en el plazo de 3 meses, incluyendo el tapado del agujero para dar estabilidad a las aceras, algo que preocupa al vecindario.
El ayuntamiento no ha comprado los argumentos del obispado. Por mucho que éste haya insistido en sus alegaciones en su voluntad de continuar con unas obras que, como bien dice el ayuntamiento, apenas comenzaron, lo cierto es que todo indica que el mismo está “muerto”. Las obras llevan paradas 18 meses, desde que en abril de 2024 quebrara la constructora Murias. Mientras no se resuelva el concurso de acreedores, todo está paralizado, a la espera de que se liquiden los bienes de la constructora. Su empresa matriz, el Grupo Urbas, se encuentra a su vez en preconcurso de acreedores y sus directivos esperan juicio por estafa en la Audiencia Nacional.
El devenir de esta obra sin sentido y alejada de las necesidades del barrio, debería forzar a los diferentes actores, muy especialmente al obispado y a Mutualia, ahora copropietaria del terreno, a replantearse el destino de la parcela. Concretamente, si el obispado quisiera seguir construyendo, sería necesario que presentara un nuevo proyecto, este fuera aprobado y pagara los impuestos correspondientes. Joseba Segura, el actual obispo, ya no puede excusarse en la herencia recibida de su antecesor en el cargo, Mario Iceta. Es una oportunidad para que tanto la diócesis de Bilbao como Mutualia reflexionen sobre la idoneidad y viabilidad del proyecto.
El gobierno municipal, que promovió el cambio de uso de la parcela para posibilitar el proyecto, tiene también mucho que decir. Hasta la fecha, Asier Abaunza, el concejal delegado de urbanismo que defendió el cambio de uso de la parcela, siempre ha negado la posibilidad de una permuta como solución.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD. Así es como vemos desde Abando Habitable la caducidad de la licencia. Se abre una nueva posibilidad para que la última parcela sin edificar que queda en Abando no sea objeto de un pelotazo urbanístico. Una oportunidad de tener un espacio verde en el corazón de Abando. Para conseguirlo es necesario voluntad política para explorar soluciones, entre otras, la permuta del terreno.
Restablecer parcela estado original. 8 septiembre 2025
El Concejal Delegado del Área de Planificación Urbana. Proyectos Estratégicos y Espacio Público, haciendo uso de las atribuciones delegadas al mismo por la Alcaldía-Presidencia, en aplicación de la potestad prevista en el art. 124.5 de la Ley 7/85, de Bases de Régimen Local, delegación que se mantiene en vigor en el día de la fecha, a la vista del informe emitido por dicha Área, con fecha 8 de septiembre de 2025, ha dictado la siguiente resolución:
“PRIMERO.- Denegar la prórroga solicitada con fecha 10 de marzo de 2025, y en consecuencia, declarar CADUCADA la licencia otorgada a favor del OBISPADO DE BILBAO mediante resolución de 29 de diciembre de 2021, faseada por resolución 28 de octubre de 2022, con objeto la construcción de un edificio equipamental en la calle Barraincua n.º 2, por no haberse ejecutado (ni prácticamente iniciado) las obras en el plazo autorizado, en base al informe jurídico que antecede de cuyo contenido se le da traslado.
SEGUNDO.- Comunicar al OBISPADO DE BILBAO que como consecuencia de la caducidad, ya no se podrán llevar a cabo la construcción del edificio objeto de autorización en el presente expediente.
TERCERO.- Advertirle asimismo de que contra la presente resolución podrá interponer los recursos que se expresan al dorso de la notificación.
CUARTO.- Requerirle para que en el plazo máximo de 3 MESES proceda a restituir la urbanización al estado original en el que se encontraba, debiendo a este fin eliminar los recrecidos provisionales, retirar las barandillas, reponer aceras, aparcamientos, pintados de líneas, etc.; así como llevar a cabo la sustitución del vallado perimetral actual de chapa metálica por un cierre de solar mediante fábrica de ladrillo, bloque o similar, con altura comprendida entre 2 y 3 m y unacabado que garantice su conservación en buen estado. Para dar mayor estabilidad a la acera podría ser necesario el extendido de tierras, las acopiadas en la obra, en las zonas perimetrales excavadas.
QUINTO.- En caso de no cumplir en el plazo habilitado con las medidas a adoptar señaladas en el punto anterior, se impondrá una multa coercitiva de SEISCIENTOS (600) EUROS, sin perjuicio de la adopción de las medidas disciplinarias y de restauración de la legalidad urbanística que resulten aplicables, pudiéndose ordenar la ejecución de los antedichos trabajos por medios municipales y a su costa.
“Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción”. Timoteo 6:9
En febrero de 2024 se declaró oficialmente la quiebra de Construcciones Murias SA, del grupo Urbas, mediante un concurso de acreedores. Esta promotora-constructora ejecutaba el pelotazo del Obispado de Bilbao para construir una sede que aglutinara todos los servicios de su diócesis y una clínica de Mutualia en la parcela que ocupaba la antigua BAM en Abando. El Obispado ha ganado con la operación 11,5 millones al vender a Mutualia la mitad del futuro edificio.
La administración concursal ha publicado su informe definitivo, en el que aclara que la deuda de Murias es mayor que la previamente anunciada, pasa de 31,7 a 50,7 millones de euros. Entre los acreedores de Murias se encuentran particulares que han sufrido daños por sus obras, ayuntamientos, empresas, bancos y el propio Obispado de Bilbao, que reclama que Murias le pague por las tasas de la ocupación de la vía pública derivadas de las obras. Unas obras que llevan paradas desde abril del año pasado. Mutualia reclama también que la constructora pague su deuda por la demora en la finalización de las obras, que estaba prevista para diciembre de 2021 y amenaza con rescindir el contrato, quedando la parcela sin edificio alguno.
Desde Abando Habitable (AH) seguimos pidiendo una solución a este agujero que la codicia ha creado en nuestro barrio. Los propietarios y partes implicadas, Obispado, Mutualia y el Ayuntamiento de Bilbao, no aceptan ni tan siquiera reunirse y hablar sobre posibles soluciones.
Asimismo, esperamos que el TSJPV falle en el recurso que presentamos sobre la ilegalidad del proyecto clínico-obispal. Impugnamos la licencia de obras porque consideramos que se ha incumplido la finalidad de interés general que justificó la modificación puntual del Plan general de ordenación urbana (PGOU) de Bilbao.
El Plan fue modificado por el Ayuntamiento para que se pudiera materializar el “Proyecto Bizkeliza Etxea” del Obispado, pero no para dedicar más de la mitad a una clínica privada, que ocuparía el 54% de la edificabilidad total. AH considera que se debe respetar la razón que motivó la recalificación, ya que, como establece la histórica sentencia de la «Memoria vinculante» del Tribunal Supremo, lo que se indica en la Memoria que acompaña a un proyecto debe cumplirse necesariamente.
El agujero que adeuda Murias constituye el enésimo capítulo de una historia de avaricia y desprecio para con el bienestar de un barrio que desde la plataforma vecinal AH venimos denunciando desde hace ya más de un lustro. Mientras la operación Obispado-Murias-Mutualia continúa en punto muerto, nuestra reivindicación de un espacio verde y de encuentro es firme y seguiremos trabajando para conseguirlo.
Parcela con obras paradas del agujero de Abando. 28 enero de 2025
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